Efeméride de hoy, 11 de febrero: May Ziadeh. Más que el amor platónico de... Ensayista, poeta y traductora.
- rapiegasradfem
- 11 feb
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Hablamos, en esta ocasión, de otra pionera del feminismo árabe que vivió a finales del siglo XIX y principios del siglo XX: se trata de May Ziadeh.
May Ziadeh nació en Nazaret un 11 de febrero de 1886, en una familia palestino- libanesa; su padre era un cristiano maronita del Líbano y su madre natural de Palestina. May solo tuvo un hermano, que falleció a los dos años, cuando ella era solo una niña, lo que marcó de manera traumática su infancia.
Como niña árabe de religión cristiana, cursó sus estudios primarios en las Hermanas de St. Joseph, en Nazaret. Al terminar la primaria y cumplidos los 13 años, viajó con sus padres al Líbano para conocer a su familia paterna. Llegados allí, May se quedó a estudiar en la ciudad de Aintoura , en un convento francés para mujeres.
Comenzó ya en esta época a demostrar su enorme talento literario, escribiendo sus primeros poemas en lengua francesa.
May Ziadeh, al igual que otras mujeres de su época, tuvo acceso a una educación excelente gracias a la clase social a la que pertenecía su familia. Su padre se dedicaba, por aquel entonces, a la enseñanza; pero en esa época que una joven estudiara no era lo habitual. Ni en el Líbano ni tampoco en ningún país de Europa.
Tras graduarse en Aintoura, May estudió un año más en Beirut y, a principios de 1905, regresó a Nazaret, donde permaneció hasta mediados de 1907 cuando la familia decidió mudarse a El Cairo. Tenía entonces 19 años.
En esta ciudad comienza su brillante carrera como escritora, oradora, fotógrafa, música, etc. Era además políglota ya que era bilingüe en francés y árabe, a la vez que poseía un gran dominio del inglés, italiano, alemán, español, latín y griego moderno.
Comenzó a trabajar como profesora de francés y continuó su formación estudiando Historia, Filosofía y Ciencias Modernas en la Universidad Egipcia, y Ciencias Coránicas en la Universidad de Al-Azhar. Con sólo 22 años publica ya en el periódico Al- Mahrousa, en el cual su padre, Elias Ziadeh, era editor.

Cabe recordar que, en el momento en que ella llega a El Cairo, Egipto era todavía un protectorado británico; hasta qué en 1922 logró su independencia y comenzó el estado moderno de Egipto
A su llegada a esta ciudad, May Ziadeh entró en contacto con el movimiento cultural Al- Nahda, conocido como “Renacimiento” o “Despertar árabe”. Este surgió en la segunda mitad del siglo XIX en los países de Siria, Líbano y Egipto, y se extendió después a otros países árabes, alcanzando los inicios del siglo XX. El movimiento supuso un resurgir de la literatura y el pensamiento árabes bajo la influencia de Occidente. Al-Nahda defendía una identidad nacional laica y rechazaba tanto el colonialismo europeo como la dominación del imperio otomano.
Por su parte, May Ziadeh colaboró con este movimiento en la modernización de la lengua árabe, tanto a través de sus artículos en prensa como con sus propias obras y traducciones. Empezó a escribir en árabe, reivindicando su lengua materna y publicó varios artículos donde defendía la libertad de prensa, el derecho de las mujeres al acceso a la educación, su participación en la vida pública y la necesidad de una tolerancia religiosa en los países árabes.
Dado su amplio dominio de varias lenguas pudo traducir autores europeos al árabe, como al autor británico Arthur Conan Doyle. Y su primer libro fue “Flores de ensueño”.
Existen además 15 libros suyos sobre crítica de arte, ensayos, poesía y novelas, pero escasamente traducidos al castellano; pueden encontrarse en árabe e inglés.
May Ziadeh se unió al movimiento feminista liderado por Huda Shaarawy, que como sabemos fue la máxima exponente del feminismo árabe. Esta causa, “la causa de las mujeres”, como la denominó por primera vez May Ziadeh las empujaba a luchar más allá de sus creencias religiosas; puesto que recordemos que las feministas árabes eran de religión musulmanas (como Huda Shaarawy), cristianas (como May Ziadeh) y alguna perteneciente a la minoría judía.
En este contexto histórico y en Egipto, alcanza sus mayores logros la movilización feminista y la defensa de los derechos de la mujer en el mundo árabe; que se había iniciado en el siglo XIX y que coincidió con otros movimientos feministas que estaban ocurriendo a la vez en Inglaterra y EEUU.
Otra aportación de May Ziadeh a la cultura fue haber fundado en 1913, en casa de sus padres, su famoso Salón de los Martes. Uno de los salones literarios más importantes de la región y que permaneció activo casi 20 años. Era uno de los pocos salones de la época que no era exclusivo para varones. A él asistieron intelectuales de todo el Oriente Medio y también mujeres como Huda Sharawi. Además, era famoso por reunir a personas de tendencias intelectuales enfrentadas que propiciaban discusiones entre ellos. May fue siempre una gran anfitriona y, en este salón, ella también pudo hablar de los derechos de las mujeres, especialmente los que tenían que ver con la educación y su participación en la vida política.

Desgraciadamente, tal como ha sucedido con muchas mujeres a lo largo de la historia; esta mujer, por si misma culta e inteligente, es sobre todo conocida por haber mantenido una relación epistolar de amor platónico durante casi 20 años con el escritor libanes Khalil Gibran, uno de los grandes de la literatura árabe y autor de la muy famosa obra El Profeta. Cuando en 1912, Gibran publicó “Alas Rotas”, May le envió una carta y ahí comenzó su relación. Nunca se conocieron en persona, ya que él vivía en Nueva York y ella en el Cairo.
Tras la muerte de Khalil Gibran en 1931, y la de sus padres, a los que estaba muy unida; May sufre una grave depresión a los 45 años. Abandona El Cairo para regresar al Líbano, pero por desgracia no contó con el apoyo de sus familiares y fue ingresada en un hospital psiquiátrico en Beirut tras ser declarada legalmente incompetente. No obstante, consiguió los informes médicos necesarios para demostrar que su estado de salud mental le permitía abandonar el hospital y, con la ayuda de algunos amigos, regresó a El Cairo. Allí, con tan solo 55 años, falleció el 17 de octubre de 1941.
A quien visite la ciudad de Beirut, podrá recordar a esta extraordinaria mujer paseando por una calle que May Ziadeh tiene dedicada. Mientras tanto, deseamos que, más allá de este reconocimiento, esta gran mujer y artista pronto alcance el lugar que le corresponde en la Historia.
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Si quieres saber más sobre ella, la encontrarás en la sección "Históricas" del Episodio 31 del Nieiru:
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