Efeméride de hoy, 23 de enero: Marija Gimbutas y la civilización de las diosas
- rapiegasradfem

- 1 ene
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Hoy recordamos en nuestra efeméride del 23 de enero a una mujer que revolucionó el mundo de la arqueología, cambiando por completo la forma en la que se investigaba. Se trata de Marija Gimbutas, nacida el 23 de enero de 1921, su vida y sus investigaciones marcaron un antes y un después en la forma de comprender las sociedades antiguas y el lugar de la mujer en ellas.
Marija nació el 23 de enero de 1921 en Vilna, capital de Lituania, en el seno de una familia un tanto peculiar para la época. Su madre y su padre se dedicaban a la medicina de manera profesional, pero dedicaron gran parte de su vida, a su vez, al activismo para recuperar y conservar la cultura tradicional lituana. Esta pareja también se unió al frente de resistencia lituano, por lo que Marija creció en un entorno que le permitió conocer desde muy joven las cuestiones tanto políticas como culturales que la rodeaban.
Cabe destacar aquí la figura de su madre, Verónica Janulaitytė, oftalmóloga y una de las primeras profesionales de la medicina en lograr con éxito realizar operaciones de catarata.
Volviendo a Marija, queda claro que la educación que recibió, además de la influencia que provocó ese entorno familiar cargado de cultura y tradiciones precristianas, hizo que mostrase desde muy pequeña un interés enorme por la arqueología, la lingüística y el folklore de su país.
Cuando Marija tenía 15 años, su padre murió repentinamente, lo cual marcaría un antes y un después en su vida, puesto que decidió seguir con las investigaciones etnográficas de su padre. Decidida en su nueva misión cultural, participó desde sus 16 años en expediciones etnográficas a diferentes puntos de Lituania, interesada sobre todo en los orígenes de las sociedades y en los ritos funerarios.

Durante esta época de expediciones consiguió grabar cientos de canciones e historias tradicionales contadas por mujeres de áreas remotas del país, colección que fue conservada y aún existe a día de hoy en la Universidad de Vilna.
Como era de esperar, Marija se graduó con honores en su instituto y, cuando llegó a la universidad, ya tenía claro que para continuar con la línea de sus investigaciones debía construir su propia carrera, puesto que la arqueología, tal y como se conocía, no era suficiente para abordar la búsqueda de respuestas sobre las sociedades antiguas. Por ello, Marija combinó estudios de arqueología con lingüística, literatura, etnología, historia y artes. Esto le brindó una perspectiva mucho más amplia y ayudó a que sus investigaciones fueran pioneras en aquel tiempo.
Si pudiese resumir la vida de Marija en una sola palabra, sería impactante, no solo por sus ideas brillantes, sino también por sus vivencias.
Mientras estudiaba en la universidad, Lituania consiguió liberarse de la ocupación polaca, pero unos pocos años más tarde llegaron los ocupantes rusos. Treinta y cinco amigos y familiares de Marija fueron deportados a Siberia por el Ejército Rojo en una sola noche. Después de esto, Marija se unió a un movimiento de resistencia clandestino y formó parte del alzamiento lituano de 1941, el cual consiguió liberar al país de la ocupación.
Un año más tarde, nuestra protagonista finalizaba su máster en estudios arqueológicos, folklore y filología comparada por la Universidad de Vilna. Nada más y nada menos, con dos guerras de por medio… bueno, tres. Porque poco después de la liberación de la ocupación rusa, aparecieron los nazis, y Marija y su madre ayudaron a multitud de judíos a ocultarse y escapar, aún sabiendo que los lituanos que cometían tales actos eran asesinados por los alemanes.

Cuando la ocupación alemana aumentó, Marija tuvo que escapar a Austria, donde siguió investigando para su doctorado hasta finalizarlo en 1946. A pesar de estar viviendo en un campo de refugiados, su tesis fue publicada por la universidad austriaca debido al gran valor de sus investigaciones.
Un año más tarde, Marija emigró a Estados Unidos junto a su marido y sus dos hijas. Comenzó trabajando como sirvienta hasta que consiguió presentarse en la Universidad de Harvard con todas sus investigaciones y artículos —más de 30 por entonces— para pedir trabajo; y lo consiguió, aunque durante 3 años investigó y tradujo para la universidad sin cobrar.
Fue en esta época cuando sus investigaciones sobre las sociedades antiguas de Europa del Este comenzaron a tener repercusión a nivel internacional, por lo que Marija recibió numerosas becas para seguir investigando, además del reconocimiento dentro del ámbito académico.
¿Qué hacía que las investigaciones de Marija fueran tan especiales? Pues bien, todos los arqueólogos de la época solo conocían su lengua materna y, si acaso, una segunda. Pero Marija era experta en lingüística, lo que le permitía investigar en numerosos idiomas y conocer el origen de los mismos, así como realizar las primeras investigaciones que relacionaban la lingüística y la arqueología. Gracias a esto, Marija consiguió plantear la hipótesis del origen geográfico de las sociedades indoeuropeas y cómo estas invadieron Europa, hipótesis que más tarde fue verificada gracias a los estudios genéticos de estas poblaciones.

Seguido de este trabajo llegaron otras tantas investigaciones, todas publicadas en forma de libro, y Marija obtuvo un puesto en la Universidad de California como profesora e investigadora, en el cual estaría hasta su jubilación en 1990.
Pero aún hay más. En esta misma universidad cofundó el Instituto de Arqueología, el programa de estudios indoeuropeos y coordinó el Museo de Historia Natural de la misma institución, mientras además dirigía sus propias excavaciones en el sudeste europeo.
Y fue aquí donde su carrera dio un nuevo giro. Comenzó a encontrar diferentes figurillas y restos arqueológicos de sociedades que precedían a las indoeuropeas. Muchas de estas figurillas femeninas, en su mayoría, ya las había visto en otros museos arqueológicos, pero aún nadie había conseguido explicar lo que eran.
¿Y qué creéis que hizo Marija? Pues dedicar 12 años de su vida a estudiar el Neolítico y la Edad de Bronce en territorio europeo, expandiendo, cómo no, su campo de conocimiento en lo que ella denominó como arqueomitología, disciplina en la que combinaba todos los campos que ya conocía con el estudio de la mitología y de la religión comparada.

Durante todos estos años, Marija descubrió la compleja sociedad que había florecido en aquellas edades, donde el culto a las diosas y el respeto hacia la naturaleza organizaban a estas sociedades. Las mujeres representadas en las más de 500 figurillas que Marija pudo examinar, además de cerámicas y otros restos, reflejaban la importancia de estas en aquellas sociedades, siendo el centro de la cultura y la religión. Por supuesto, Marija se encontró con el desacuerdo de la gran mayoría de arqueólogos ante estas investigaciones. Publicó dos libros, El lenguaje de las diosas y La civilización de las diosas, que fueron criticados por los académicos, pero que, sorpresa, tuvieron un gran impacto y apoyo por parte de compañeras dentro del ámbito académico, así como de muchas artistas y mujeres en general.
Llegado a este punto, Marija se había convertido en la primera académica de la historia que había conseguido explicar con evidencias las diferencias entre la cultura matrística de la sociedad de la antigua Europa y los sistemas patriarcales que articularon las sociedades indoeuropeas. Casi nada.
Con sus investigaciones, Marija nos devolvió nuestra historia, nos situó en el tiempo, nos hizo abrir los ojos a la gran mentira que es la otredad. Nunca lo fuimos. Nos convirtieron tras siglos y siglos de mentiras, persecuciones y genocidio.
Ojalá que este pequeño recorrido por la vida de Marija os anime a leer sus libros. Si quieres adentrarte en su obra, aquí tienes algunos de sus libros más influyentes:
El lenguaje de las diosas (The Language of the Goddess)
La civilización de las diosas (The Civilization of the Goddess)
Diosas y dioses de la Antigua Europa (Gods and Goddesses of Old Europe)
The Balts




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